Aplicaciones clínicas – Autorregulación

La autorregulación cerebral es la propiedad intrínseca de los vasos sanguíneos para mantener el flujo sanguíneo cerebral relativamente constante ajustando rápidamente la resistencia cerebrovascular y compensando las fluctuaciones en la presión de perfusión cerebral. Los cambios en la resistencia cerebrovascular usualmente ocurren al nivel de las arteriolas, aunque también pueden contribuir los vasos más grandes. La autorregulación cerebral mantiene constante el flujo sanguíneo cerebral entre presiones arteriales medias de 50 a 170 mmHg. Más allá del rango de autorregulación, el flujo sanguíneo cerebral es una presión pasiva: a bajas presiones sanguíneas, el cerebro corre el riesgo de lesión isquémica, mientras que a altas presiones sanguíneas puede producirse un edema cerebral y una ruptura de la barrera hematoencefálica.

Existen dos tipos de autorregulación; Autorregulación dinámica, que responde a cambios inmediatos (en segundos) y autorregulación estática, que responde a cambios a largo plazo (de minutos a horas) en la presión arterial. Las investigaciones anteriores sobre la regulación del flujo sanguíneo cerebral se basaron en las presiones sanguíneas de estado estable para medidas válidas de autorregulación cerebral. Este método requería mucho tiempo y requería procedimientos invasivos como la técnica de Kety-Schmidt que utiliza Xenon Xe 133 como indicador. Además, las técnicas tradicionales de estado estable carecían de la resolución temporal para identificar los cambios vasculares dinámicos que se producen en segundos. La ecografía con TCD es una herramienta poderosa y no invasiva con alta resolución temporal para la evaluación de las respuestas dinámicas del flujo sanguíneo cerebral a diversos estímulos, incluidos los cambios en la presión arterial. El TCD proporciona mediciones continuas de la velocidad del flujo sanguíneo cerebral en las arterias cerebrales basales y se ha convertido en la herramienta más utilizada para estudiar la regulación del flujo sanguíneo cerebral en humanos. La evaluación de la autorregulación cerebral dinámica se basa en cambios transitorios en el flujo sanguíneo cerebral en respuesta a cambios repentinos en la presión arterial. Los cambios repentinos en la presión arterial pueden ser inducidos por una variedad de técnicas tales como la deflación de los manguitos bilaterales del muslo, la alteración postural, la maniobra de Valsalva, la presión negativa en la parte inferior del cuerpo, el ejercicio isométrico con la mano y las intervenciones farmacológicas. Se utilizan varios análisis que utilizan el tiempo y los dominios de frecuencia para examinar la autorregulación cerebral dinámica con el TCD. Se cree que las anomalías en la autorregulación cerebral se producen en una serie de trastornos clínicos como el accidente cerebrovascular,

Purkayastha S 1 y   Sorond F . (2013, 29 de enero). Ecografía Doppler transcraneal: técnica y aplicación. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3902805/